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Lección Cuna

Lección Cuna 4to Trimestre 2020

Lección 1 de Cuna (Octubre)

JESÚS SANA A UNA NIÑITA

Texto y clase de referencias:

MARCOS 5:21-43; LUCAS 8:40-56,
EL DESEADO DE TODAS LAS GENTES, pp. 315, 316 (Cap. 36).
Versículo para memorizar:
“Oro para que […] goces de buena salud” (3 Juan 2).
Mensaje:
Podemos interesarnos en los demás.
Padres:
Al finalizar este mes su hijo(a) podrá:
Saber que servimos a Dios cuando somos bondadosos con la gente que está enferma o triste.
Sentirse compasión por los que están enfermos.
Responder animando a los enfermos y orando por ellos.

 

¿Alguna vez has estado realmente enfermo o enferma? Jesús se preocupa cuando lo estás. La Biblia nos cuenta de una ocasión cuando Jesús sanó a una niñita enferma.

Mira a la esposa de Jairo. (Señale a la mujer.) Buu – buu. (Simule llorar.) Ella está triste. Mira al señor Jairo. (Señale a Jairo.) Él también está triste. Están preocupados. Su hija está muy enferma.

—¿Quién puede ayudarla? —pregunta la esposa del señor Jairo—. Debemos conseguir ayuda o morirá.

—Jesús puede ayudar —dice el señor Jairo—. Le pediré a Jesús que la ayude.

Mira a Jesús.(Señale a Jesús.) Todos desean estar con Jesús. Jesús les sonríe a los niños.

(Señale a los niños.) Jesús ve al señor Jairo que camina entre la multitud. (Señale a Jairo.) Jesús le sonríe a él también.

“Jesús, por favor ven a mi casa”, ruega el señor Jairo. (Señale a Jairo.) “Ven, pon tus manos sobre mi niñita. Está muy enferma”.

¡Ssssch…! la gente deja de hablar. ¡Ssssch…! la gente escucha. (Ahueque la mano detrás de la oreja para oír.) ¿Irá Jesús?

Una mujer enferma necesita a Jesús. (Señale a la mujer tocando la ropa de Jesús.) La mujer enferma toca su manto. Un niñito desea ver a Jesús. (Señale al  niñito.) Jesús se detiene para darle un abrazo. (Abrace a su niño[a].) ¡Pobre Jairo! Él espera, espera y espera.

—Señor Jairo, Señor, venga a casa —dice su siervo—. (Señale al siervo.) Ya no moleste a Jesús —susurra el hombre—. (Susurre.) Su hija está muerta.

(En voz fuerte, con urgencia:)

—¡Espera! —dice Jesús—. Si tan solo crees ella estará bien. Yo voy contigo. No llores, solamente cree.

“No llores —dice Jesús al señor Jairo—. Solamente cree.

¡No llores mamá! Voy a ayudar. Voy a ayudar a tu hija”.

¡Sssssht! (Susurre.) ¿Qué hará Jesús?

Hable con voz fuerte, tome la mano del niño[a].

—Niñita, levántate —dice Jesús. (Hale a su niño[a] para que se siente. Abrácelo[a].)

La esposa del señor Jairo sonríe. El señor Jairo sonríe también.

—¡Gracias, Jesús! —dicen ellos.

—¡Denle algo de comer! —dice Jesús sonriendo. Jesús se interesa en nosotros cuando estamos felices o tristes, enfermos o sanos. Podemos ayudar a Jesús a cuidar a otros si somos bondadosos y amables.